Eric Martínez Méndez / sierranorte.tez@gmail.com
Escenarios 2018
Ángeles y Héroes
El voto duro
Tlatlauqui Antorchista
¿Predicciones falsas?
Momios Azules
Estrella de cinco puntas
Eric Martínez Méndez

MOMIOS AZULES
Para no inflamar innecesariamente las ilusiones de los noveles políticos serranos, conviene precisar que
los comicios del 2018 los ganará quien tenga trabajo consolidado en la campaña de tierra y haya definido
a tiempo su estrategia de aire. Es decir, que -en el caso de Teziutlán, por ejemplo- ganará quien haya
recorrido la mayor parte del municipio para contactar persona a persona al mayor número de electores, y
esté más veces de manera efectiva en los medios de comunicación.

Si me permite un ejemplo real vale puntualizar que, de los que aspiran a la presidencia municipal, quien
lleva ventaja en estos requisitos sine qua non es Corona Salazar Álvarez, y es el proyecto activo con
mayor experiencia en el tema político electoral, en la cual suman derrotas y triunfos personales, cargos
públicos desempeñados en la política y el gobierno, además de los vínculos con políticos y gobernantes
de peso e importancia específicos.

Señalar a la diputada por el Distrito Local 06 como la aspirante más aventajada, en este momento no es
favoritismo, es hablar de un hecho real. Quien quiera la presidencia municipal, dentro y fuera del Partido
Acción Nacional (PAN), tendrá que ganarle terreno para acortar la clara ventaja que les lleva Corona
Salazar, que ahora mismo es quien a diario recorre el mayor número de barrios, colonias y comunidades
para saludar a hombres y mujeres, y convivir con jóvenes teziutecos.

En las filas del PAN Marilyn Ballesteros y Germán Delón se han sumado a la competencia por la
candidatura a la alcaldía teziuteca. Ya hay gente que les reconoce que ejerzan su derecho irrestricto a
competir, e incluso les aplauden que tengan un perfil político distinto al del grupo que en Teziutlán
capitanean la diputada local y el alcalde Toño Vázquez, pero ambos están muy lejos de alcanzar los
puntos que ya acumula Corona Salazar. Sin embargo sobresale el trabajo de campo que realiza Germán
Delón, un avance que seguramente aparecerá en los porcentajes de las próximas mediciones
demoscópicas. Se menciona al empresario radiofónico y actual secretario general del ayuntamiento, José
Sánchez Núñez, como un aspirante más, quien -y es de tenerse en cuenta- está ubicado en un puesto de
gobierno estratégico, el cual décadas atrás fue la plataforma de despegue de muchos alcaldes.

En el juego abierto, el trabajo de promoción de los aspirantes del partido Movimiento de Regeneración
Nacional (MORENA) permea más que las meras expresiones de otros partidos políticos. José Manuel
Bello y Armando Landa tienen, en cifras por separado, un puntaje importante de avance tanto en la
promoción individual como en la consolidación de su estructura política. Y paralelamente avanza un
tercer grupo, encabezado por Manuel de la Sierra. Juntos los tres grupos le dan a MORENA una
insospechada fuerza política, pero muy por debajo del PAN todavía.

En este escenario los del PRI están obligado a realizar cambios importantes para romper la racha de
derrotas que acumulan ante Toño Vázquez, ante el PAN y sus partidos aliados. La vieja guardia no puede
negar que Carlos Peredo convirtió al tricolor en su marca comercial y en una agencia de empleo para
políticos de cartón. Sin su financiamiento y apagado el necesariato del peredismo, la militancia del
tricolor parece huérfana. Aún está lejos de una victoria, pero el PRI no está muerto ni su voto duro es
ausente en las urnas, y para muestra está el activismo del senador Sofío Ramírez, que con poco tiempo en
campaña recuperó un porcentaje importante de votos y le obsequió a las huestes tricolores la emoción
de competir como opositores. La lista de aspirantes la encabezan Nancy Sánchez, Celia Ortuño y Karla
Martínez. Seguro habrá más.

Dicho sin afanes, pero parafraseando a don Fidel Velázquez, en este escenario en el cual la imagen de
Corona Salazar está muy presente, “la caballada (aun) está flaca”. No es tanto el temor a una derrota sino
a quedar en bancarrota lo que apaga ánimos y enjundias de muchos, especialmente de noveles e
improvisados, y entre ellos los que se decantan por una guerra de lodo porque técnicamente carecen de
capacidad y recursos para llevar con éxito una campaña de propuestas. Y en este sentido, dicho sin
agravios, hasta ahora la diputada del PAN y Armando Landa, de MORENA, son los únicos que con toda
claridad y puntualmente han hablado de los ejes de una propuesta política.

Es oportuno referir aquí, para que la competencia vaya calibrando la magnitud del reto, que Corona
Salazar tiene una ventaja adicional muy importante con el respaldo firme y directo del presidente
municipal, Edgar Antonio Vázquez. Es un apoyo que cuenta mucho y que influirá en la toma de decisiones
porque el alcalde es un campeón político. Le ha ganado al PRI en terrenos tricolores y lo ha hecho con
estrategias poco ortodoxas pero que determinaron a su favor los resultados.

El respaldo del presidente municipal a la diputada local moverá el fiel de la balanza, tanto en el proceso
interno de Acción Nacional como en las urnas a la hora de las votaciones, en gran medida-y esto es una
verdad contundente- porque el trabajo y los resultados de su gobierno le ganan la simpatía de mucha
gente. Y hay muchos porqués, uno muy singular es que nunca antes un alcalde plantó una mesa en la
puerta de la presidencia municipal para atender ahí mismo a la población. Es, pues, el mejor aliado de
Corona Salazar. Ciertamente los adversarios del PAN y los detractores de Toño Vázquez pretenden
minimizar este potencial político, y les place exaltar la imagen de un alcalde mal encarado y voluntarioso
para subrayar la falacia de que “la gente ya no lo quiere”, pero la realidad es que ha ganado las tres
últimas elecciones.
Esto apenas empieza y nadie puede cantar victorias anticipadas. Se han dado casos en los que la ventaja
inicial hizo arrogantes a los candidatos y perdieron al no respetar reglas elementales, como la indicación
contundente que advierte que “candidato que se coordina a sí mismo, pierde”, o porque se les ocurrió
poner en la coordinación de campaña a sus muy queridos amigos pero letalmente inexpertos. Es decir,
que más allá del exceso de confianza, lo que aniquila a los aventajados, es la indisciplina, el ensayo de
tácticas fantásticas y la ausencia de estrategias que mantengan muy vivo su vínculo con el pueblo.

Ya le contaremos cómo se reacomodan los factores de esta guerra política, que día a día nos acerca a la
muy anunciada “madre de todas las elecciones.”

AMOTINADOS
Desbaratarles la iniciativa con la que una mitad de regidores del Cabildo teziuteco pretendió aumentarse
el 100% del sueldo, no sólo le fue fácil sino también provechoso, al alcalde Toño Vázquez. Esta fue una,
de las pocas veces que han ocurrido, que al pueblo le gustó la mano dura con la que administra el
gobierno municipal.

Quien les haya aconsejado a estos regidores emplazar al presidente municipal con una propuesta tan
peregrina como riesgosa, les vendió una camisa de fuerza con corbata engañándoles que era el atuendo
de los paladines. Cualquiera, con dos dedos de frente, percibió el movimiento como un intento fallido
por desestabilizarle el control del ayuntamiento.

Toño Vázquez no tuvo que simular que la intentona lo había tomado por sorpresa. Fue franco al reconocer
que le sorprendió la iniciativa de aumentarse el 100% del sueldo, de entrada porque no estaba en el
Orden del Día de esa junta del Cabildo, y también porque no indicaron de dónde se tomarían los recursos
para subsidiar ese desatinado incremento salarial.

Lo que despertó sospechas a quienes se quedaron del lado de Toño Vázquez, fue el interés de extender a
este aumento a los empleados municipales, para los que pedían un atractivo incremento del 50% salarial.
Hasta los mismos burócratas vieron con recelo la oferta, por lo que se mantuvieron a sana distancia del
desaguisado.

Con la mitad de regidores en contra más la plantilla laboral, cualquiera puede perder el control político y
administrativo del gobierno local. De hecho, es una de las argucias con la que descarrilaron los gobiernos
de Miguel Ángel Toledano y Jorge Camacho. Vale advertirle, aunque es obvio, que Toño Vázquez está
muy lejos del perfil político que tuvieron como alcaldes Toledano y Camacho, por lo cual aprovechó los
errores de sus adversarios para ganar gobernabilidad y gobernanza.

No hay que ir muy lejos a preguntar por el perfil político de Toño Vázquez, pues en la perla serrana hay de
sobra quien le diga que es un hombre que se crece al castigo y los ataques de sus adversarios lo hacen
obstinado, tanto que no repara en las formas cuando enfrenta problemas. Y un dato más que no
consideraron los regidores, es la inteligencia del alcalde, un factor político que lo hace precavido aunque
aparente lo contrario.

Luego entonces no es ninguna sorpresa que la iniciativa de incremento salarial -si me permite decirlo así-
, haya muerto sin salir de la sala de partos, puesto que en la pasada sesión ordinaria del Cabildo no fue
ratificada. Y qué mejor para los adversarios del alcalde porque, de haber insistido, las voces de los líderes
sociales que empezaron a levantarse para protestar contra ese desmedido incremento salarial,
terminarían por enjuiciarlos en instancias más allá del vox populi.

La estrategia que desestabilizaría al gobierno de Toño Vázquez se propaló en plaza pública con la fallida
tendencia de que el alcalde había perdido el control de su Cabildo. Se especuló al principio sobre las
negociaciones que en adelante, el presidente municipal, debería tejer para lograr en el futuro inmediato
acuerdos que le den continuidad a su programa de gobierno. Incluso llegaron a vaticinarle el mismo
destino que al final de sus trienios enfrentaron Toledano y Camacho.

Sobre escenarios políticos similares, Juan García, uno de los duritos del PRI en Chignautla, acuñó la frase
“nada por la fuerza, todo por la razón y la justicia”, que más allá de la retórica es un enunciado que dibuja
perfectamente el método con el cual los siete regidores pudieron haber logrado un razonable
incremento a sus dietas, e incluso beneficiar realmente a los trabajadores del municipio con un
porcentaje legal. Pero ni por error justificaron su iniciativa y quedó tan desamparada en la mesa, que el
alcalde la rechazó tan pronto como apareció.

El tema nutrió la beligerancia de los detractores de Toño Vázquez, que pretendieron alentar una
desangelada campaña en su contra sin mayores consecuencias que la mera provocación. Esta vez y muy
acertadamente, el alcalde colocó el tema en redes sociales y las críticas se concentraron en la sinrazón del
pretendido aumento del 100% del salario. Los observadores políticos más serenos recomendaron seguir
varias hipótesis para conocer de quién es “la mano que mece la cuna” en una escaramuza política
destinada al fracaso.